viernes, 24 de mayo de 2013

¿LA ASFIXIA CONTINUARÁ?



Hace unos días el BCE ha reducido el tipo de interés en un cuarto de punto. Ahora, resulta que el interés del BCE está al 0,50% y, antes que el Banco Central Europeo haya decidido tomar una medida, que, probablemente debería haber tomado hace más de dos años, el Euribor iba bajando paulatinamente hasta colocarse en 0,51% anual.
Esto, que en una situación normal, sería una muy buena noticia, en estos momentos resulta como mínimo totalmente neutral, sobre todo para los ciudadanos y para las pymes.
Mientras tanto, las empresas españolas están axfisiadas por la falta de demanda y por la falta de financiación adecuada, entre otros factores. De hecho, el 27% de pymes, indican que su mayor problema es la falta de financiación, frente al 10% en Alemania y al 13% en Francia.
Es bien sabido que el crédito a pymes ha caído en picado, de hecho, del 2009 al 2012, esa caída está cifrada en 172.000 millones de euros, que representa un poco más del 16% del PIB, nada más y nada menos. Esa caída ha sido del 9,2% del crédito concedido en el 2009. Si damos por cierta esta cifra, significaría que el crédito concedido en el 2009, alcanzaba alrededor del 176% del PIB, y habría disminuido hasta el 169% a final del 2012, cifras que nos pueden dar la visión realista de la situación de nuestras empresas, en lo que a endeudamiento se refiere.
Mientras tanto, las entidades bancarias, se han dedicado a sanear sus cuentas, reduciendo sus deudas con entidades internacionales, provisionando todo lo provisionable proveniente de la construcción, y, sobre todo aprovechando algo que como mínimo se puede considerar insólito, en una situación de profunda crisis económica y financiera, como ser PEDIR DINERO AL BCE al 1% y COMPRAR DEUDA PÚBLICA al 5 y hasta el 7% en algunos momentos, aprovechando la subida de la prima de riesgo del país.
El BCE reduce el tipo de interés, y habla, por boca de su presidente u otros directivos, de la urgente necesidad que el dinero fluya hacia pymes y consumidores, pero el grifo continúa abierto, y la puerta para seguir comprando deuda pública por parte de los bancos también.
Porqué razón las entidades bancarias van a facilitar dinero a las pymes y a los ciudadanos en general, con un alto riesgo, aun cobrando tipos desmesurados, respecto a la referencia del mercado –EURIBOR-, si pueden colocar su dinero con una buena rentabilidad en deuda pública?
Por otro lado, el Banco de España, le ha puesto límites al tipo de interés que pueden llegar a pagar por los depósitos, con el tope del 1,75% anual, por lo que el negocio es redondo, para ellos, claro.
Las preguntas que subyacen a todo esto, se reduce a:
1.       Bajarán los tipos de interés, y
2.       Habrá más crédito para las pymes?
En mi opinión, la respuesta, la lamentable respuesta, es NO, para ambas preguntas. ¿Por qué no?
Por las siguientes razones:
a.       Por la situación de los bancos
b.      Por la política económica europea, y
c.       Por la situación de las pymes.
En el caso de los bancos, pues simplemente, porque el mercado financiero no ha terminado de “arreglarse”, es decir porque:
1.       No hay seguridad que se haya provisionado todo lo que se tenía que provisionar. Si esto es así, y son necesarias más provisiones, drenará liquidez al sistema, es decir, habrá menos dinero para prestar. Estos bancos, tendrán que capitalizarse nuevamente.
2.       Se ha planteado ya, la necesidad que se provisionen las refinanciaciones a las pymes. Si el Banco de España lleva adelante la norma preceptiva respecto a este tema, drenará liquidez, mucha liquidez al sistema, y, además los bancos dejarán de refinanciar. De hecho, se está intentando reorganizar o reestructurar como dicen algunos, las deudas de las empresas, y, nos encontramos con la total negativa de las entidades de prestar –con muchas garantías y reales, además- dinero para pagar deudas de otros bancos. Lo mismo que en el caso anterior, estos bancos tendrán que capitalizarse.
3.       Mientras la banca tenga acceso a colocar –vender- dinero con un diferencial significativo, tomando –comprando- dinero muy barato del BCE.
En el caso de la política económica, creo que todos estamos de acuerdo en la base, y es que el fundamentalismo de la austeridad nos lleva a todos en caída libre por el precipicio. El consumo privado ha caído, el gasto público y las inversiones han caído, se ha rescatado a los bancos, pero no a la economía productiva, el dinero no fluye… ¿por qué todo esto?, simplemente porque no hay voluntad para que eso no ocurra. Nos volveremos tan austeros, que aquellos que sobrevivan, cuándo puedan consumir, algunos no sabrán y otros no querrán… 
Y, en el caso de las pymes, se encuentran en varias e incluso algunas en todas, de las siguientes situaciones:
·         Descenso de la demanda, producida por la caída del consumo interno.
·         Aumento de morosidad de clientes y de la propia administración pública (151 días de media en el primer trimestre del 2013, por un importe total de 4.839 millones de Euros. Catalunya estaba en 155 días). No olvidemos que la ley “obliga” a las AAPP a pagar a 30 días.
·         Reducción de beneficios o entrada directamente en pérdidas -45% va tener pérdidas en el 2012-. Los concursos se han multiplicado, y aun así, son pocos, con respecto a países como Francia o la misma Alemania, cuya crisis ha sido menor a la nuestra. Así se ha pasado de 2.894 en el 2008 a 7.799 en el 2012, y subiendo…
·         Reducción drástica o pérdida de financiación bancaria
·         Reducción de los plazos de pago de proveedores y acreedores (Necesidad del acreedor y por la Ley de Pagos)
·         Estructura financiera desequilibrada, basada en un altísimo apalancamiento (muchas con un endeudamiento del 100% o en quiebra incluso).
·         Financiación exclusiva vía créditos bancarios; concretamente el 80% de las pymes, según un informe de PwC.
·         Falta de diversificación de mercados (por una política comercial “cómoda” basada en “a mí me compran” “yo no vendo”, y no en salir a vender y buscar nuevos mercados. Y de aquellas que exportan, el 68% de sus ventas siguen siendo a la UE, un mercado en recesión.
·         Soledad en la gestión y decisión de la empresa –gerencias unipersonales y solitarias-
·         Falta de profesionalización de la dirección, y, por ende,  de la empresa como organización.
·         Una organización interna deficiente, desordenada y de alto coste.
·         Estructuras de personal rígidas, muy poco formadas y muy poco profesionalizadas, que le han restado y le restan competitividad.
·         Altos costes financieros, como mínimo el doble de los pagados en otros países de la zona euro.
·         Descapitalización de las empresas, durante la época de bonanza, por la confusión entre la empresa y sus socios. No existe política de dividendos, pero en realidad, sí se han distribuido por vías diferentes a las tradicionales.
·         Aval con todos los bienes de los socios, de las deudas de la empresa.
·         Economía sumergida, y castigando con ello, la capitalización de la empresa.
·         Información económico-financiera y control de gestión muy deficiente.
·         Falta de asesoramiento profesional adecuado: Gran responsabilidad de gestores y de “asesores”
 


La facturación de las empresas españolas se ha vuelto a reducir, según se puede ver en gráfico siguiente:



Fuente: La Vanguardia, 19 de mayo de 2013 – Diagnòstic financier de l’empresa española, EADA.
Pareciera que a la luz de la lectura de todo lo expuesto hasta aquí, no hubiera solución alguna para las pymes. Nada más lejos de la realidad. Un problema comienza a solucionarse, cuándo se conoce en detalle, y, es ahí, cuándo iniciamos la solución al mismo.
Pero, la solución no es una para todas, sino que cada pyme, cada empresa, tendrá una solución diferente, aun siendo el diagnóstico igual o similar, ya que sus puntos de partida serán muy diferentes, y, sobre todo sus puertas de salida también serán muy diferentes.
Oímos hasta el cansancio, que las pymes deben exportar, salir al exterior, internacionalizarse, etc., que hay que emprender, etc., profesionalizarse, etc., etc. Esto es como decir que, todos los niños tienen que ser altos, guapos, rubios, ojos verdes, inteligentes, buenos, etc. Todo eso es predicamento, por parte de los múltiples predicadores existentes, que la gran mayoría no ha visto, ni gestionado una empresa en su vida…
Ahora bien, NO CABE DUDA ALGUNA, que las PYMES NO PUEDEN SEGUIR TRABAJANDO EN UNA SITUACIÓN DE CRISIS PROFUNDA, de tormenta perfecta, como si no hubiera pasado nada, y, con los mismos criterios y formas que lo hacían hasta hace poco. TIENEN, DEBEN CAMBIAR, si quieren intentar sobrevivir, caso contrario, el desastre lo tienen asegurado, el éxito hay que lucharlo, y mucho, mucho. Aquellas que lo han hecho, y, han sabido REINVENTARSE –otra palabreja- les está yendo muy bien. Ahí fuera, fuera de nuestro entorno más cercano, de nuestro pueblo, de nuestra comarca, e incluso de nuestro país, HAY UN MUNDO QUE NOS ESPERA, pero primero debemos ordenar nuestra casa, si no lo hacemos así, el golpe será aún más duro. Y, para ordenar la casa, cambiar los muebles, pintar, ampliarla o reducirla, uno solo no puede hacerlo, siempre necesitará de profesionales, que desde el diseñador, el pintor o el albañil, que sepan lo que hacen, ¡que lo hagan bien! Y que nos ayuden a mejorar la casa, que al fin y al cabo, es lo que buscamos.
Deben reestructurarse, capitalizarse y prepararse para salir al exterior, algunas, muchas diría yo, tienen muchas probabilidades de éxito, si corrigen el rumbo, y los empresarios se saben rodear de gente honesta, bien formada y muy profesional, con una actitud MUY POSITIVA hacia el esfuerzo y la lucha por salir del atolladero. Pero, también hay muchas, las menos, por suerte para todos, que deban plantearse, posiblemente, cerrar cuanto antes, para que la tragedia sea menor de la que pudiera ser de continuar en la angustia y agobio cotidiano, que es una forma de morir cada día varias veces, hasta que al final llega la muerte definitiva. ¡AH! Por cierto, olvídense de volver a vivir los tiempos de créditos para todo y con la facilidad que se han tenido. ¡Las restricciones de crédito han llegado para quedarse durante bastante tiempo! Aun cuando haya dinero, las restricciones serán muy duras y muy exigentes con las empresas: información, transparencia, viabilidad, solvencia financiera, solvencia moral, garantías… ¿NUEVO PARADIGMA o VIEJA ORTODOXIA?
¡Sí se quiere, se puede!, pero, ¡hay que ayudar al querer!, no basta con el deseo, y cruzarnos de brazos… Esfuerzo, Profesionalidad, que diseñen una hoja de ruta y mantengan el rumbo, son algunos de los elementos con los que hay que contar… ¿Cuenta Ud. con ellos?


José M. Canedo Iglesias
Economista – Colegiado Nº 3171
Experto Independiente en Refinanciación de Empresas
Registro del Colegio de Economistas de Catalunya